Delegar sin perder el control: por dónde empezar

Cómo elegir las primeras tareas que debes soltar y cómo hacerlo sin que el negocio se desordene.

Casi todo distribuidor que crece llega al mismo punto: hace tantas cosas que ya no le queda tiempo para lo único que solo él puede hacer. Delegar no es soltar el negocio. Es decidir qué tareas sigues haciendo tú y cuáles puede hacer otra persona con instrucciones claras.

Empieza por lo que se repite

Anota durante una semana todo lo que haces. Marca las tareas que se repiten y que no requieren tu criterio: confirmar citas, enviar materiales, actualizar listas, dar la bienvenida a un nuevo integrante. Ahí está tu primera lista.

Delega el resultado, no solo la tarea

Una tarea sin resultado esperado se convierte en una consulta diaria. Explica qué resultado necesitas, para cuándo y qué decisiones puede tomar la otra persona sin preguntarte.

Revisa con un ritmo fijo

Delegar no significa desaparecer. Acuerda un momento semanal para revisar avances. Con el tiempo esa revisión se acorta, y tu agenda se libera.

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