Muchos distribuidores invitan a cualquiera. Después se frustran porque pocos avanzan. El problema rara vez es la persona: es la falta de criterio al elegir.
Define a quién quieres en tu equipo
Escribe cómo es una persona que encaja con tu organización: qué busca, qué disponibilidad tiene y qué valores comparte contigo.
Invita con claridad
Una invitación clara dice para qué es la conversación, cuánto dura y qué decisión se tomará al final. Elimina la ambigüedad y atrae a quien está listo.
Evalúa después de la primera semana
El entusiasmo del primer día dice poco. Observa quién cumple lo acordado durante la primera semana y dedica tu tiempo a esas personas.